COMUNICACIÓN

Cualquier proceso comunicativo (y hoy no hablamos, en principio, de mi trabajo) consta de un emisor, un receptor, un canal o medio y un mensaje. Pero hay un factor más a tener en cuenta, que hace que esa comunicación resulte más efectiva:

- La respuesta o feedback.

Muchas veces cuando decimos algo esperamos que haya una respuesta, algo que nos indique que el mensaje ha llegado a su destinatario y que ha sido efectivamente recibido; se da el caso de que en ciertas ocasiones el feedback se nos da sin darnos cuenta, o es tan mecánico que no llega a traspasar nuestro umbral perceptivo: un monosílabo, un pestañeo, un cabeceo ...

Otras veces (y entro al grano) lo que pretendemos es recibir una única respuesta, no nos vale otra que la que hemos "planeado", ignoramos el feedback del receptor por no ser el que requeríamos ... y cometemos un error porque entonces ya no podemos hablar de comunicación, no queremos que haya dos partes relacionadas sólo nos interesa la nuestra, nuestra información y nuestra afirmación.

Hasta ahora no lo había visto asi, y debo aprender a discernir cuando quiero comunicarme y cuando quiero informar, en apariencia es algo simple pero me temo que tiene una complejidad abismal, sobre todo de aprendizaje porque también debo analizar las respuestas obtenidas para entender lo que quise decir, si me satisfacen tal cual son o si necesitaba otra cosa.

Si, lo se, hacía mucho que no hablaba de "mis cosas", pero a veces el aprendizaje continuo es lo que tiene, que te llega el flash en cualquier momento y debes seguir a tu intuición, sobre todo para esquivar la tormenta que amenazaba y que ahora, afortunadamente, ha dado paso a un ligero anticiclón.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

nunca se debe "esperar" nada de nadie, las cosas fluyen por naturaleza y lo has comprobado

Merlin dijo...

Eso es cierto y es precisamente lo que reflejo en esta entrada, y la solución encontrada también la has comprobado ;-)