ENERGÍA ROBADA

Tres o cuatro años, cuantificar este período con exactitud sería algo totalmente irrelevante, además de imposible porque no se con certeza cuando empezó en realidad, algo que en un pasado podría haber llevado a exasperarme ahora se ha convertido en algo banal, sin sentido, supongo que en ese aspecto algo si que he mejorado.

Si cometo la torpeza de revisar, en rasgos generales, todo este tiempo llego a la conclusión de que han sido absolutamente desaprovechados, y si ahondando en el error lo analizo de manera puntual, llego al convencimiento de que he sido utilizado, han usado mi tiempo y mi energía en "recomponer" una vida que no ha sido la mía, y ahora, que soy un espectador que ve la obra desde fuera del recinto (por mi propia decisión, ahí quiero ser honesto conmigo), soy mucho más consciente de todo lo que he expuesto.

Llego a esta conclusión ahora, cuando soy muy consciente de que el gravísimo daño que he sufrido al principio de esta crisis ha resultado no ser tan grande, aparte de haber desarrollado toda mi vida una habilidad especial para afrontar las crisis emocionales, me está costando muy poco, mucho menos de lo esperado, librarme del influjo de quien (concluyo) me ha estado utilizando, estoy convencido que lo ha hecho inconscientemente, mas el daño está ahí, o estaba.

Recomponerme del todo llevara algo más de tiempo, y afrontar la cara más dura de todo este proceso, pero las grandes heridas que me ha dejado estaban ya prácticamente cerradas antes del paso decisivo, razón más para saber que estoy en lo cierto, es como esa herida con costra que nos rascamos muchas veces, está curada pero sigue dando por el culo, sólo cuando dejamos de rascar llega a cerrarse del todo, y no lleva mucho tiempo.

Por otro lado, debo dejar de pensar que esa enfermedad tóxica me ha convertido en alguien que la padece, no, me niego a pensar que me han contagiado y que puedo llegar a transmitir y perpetuar ese mal.


CULPA Y CASTIGO

Anoche, para variar, me costó dormir, y en una de las infinitas vueltas que dí, pensé en lo mucho que aparentemente me gusta castigarme, porque es innegable como me estoy regodeando en mi propia miseria, y algunas de las acciones cuasi-automáticas que hago día a día son la prueba más palpable de mi masoquismo.

Creo que me han inculcado una mentalidad intolerante con el fracaso y todo lo que hago cuando percibo o constato que he fracasado en algo, sirven de castigo para enmendar mis errores. Pero debo ser consciente de que esa estúpida moralidad judeocristiana que no permite errar al hombre es el mayor error en la historia de la humanidad, que no puedo estar eternamente flagelándome porque haya tenido malas relaciones sentimentales, trabajos de mierda en los que he durado menos que un caramelo a la puerta del colegio o, incluso, haya tomado decisiones que a la larga resultaron ser erróneas.

Si quiero sobrevivir y volver a vivir debo quitarme la máscara de la culpa, mejor dicho, debo considerar el error y la culpa como algo inherente al ser humano, a mi mismo, y debo convivir con ella y rebatirla asumiendo las consecuencias de lo hecho, de lo deseado y de lo conseguido.

Nunca busqué el reconocimiento ni la victoria, y por extensión y coherencia tampoco debo considerar el castigo como una opción, liberándome de la culpa me libero de su carga y me permito avanzar.




BIOS Y PLATÓN

Estar de bajón no es sano, y no lo digo por el aspecto psicológico y vital, quiero encaminarlo también al físico. Tal vez sea todo una somatización de los quebraderos de cabeza pero empiezo a sentirme enfermo, y si cuando estaba mentalmente fuerte no me gustaba ¿qué podría decir ahora?.

En la adolescencia fui diagnosticado como hipocondríaco, y coincidió con mi primera gran ruptura sentimental, ese amorcito del instituto, llegó a un punto en que en una de mis innumerables visitas al médico, éste llegó a ofrecerme "dos hostias" si volvía a visitarle sin que fuera una dolencia real. Esas palabras actuaron como un bálsamo de Fierabrás ya que, no se si por miedo o por convicción, no fue hasta muchos años después cuando volví a verle, y si, con algo real, una lumbociática, doce años después.

Supongo que mi mente me está jugando una mala pasada, sumado a una escasa alimentación, exceso de tabaco y pésimas noches de sueños en absoluto reparadores, todo ello me han traido a una nueva estación, la de las malas sensaciones físicas.

Se sabe que en el proceso de las depresiones hay una mala regulación hormonal, con aumento del cortisol (hormona del estrés) y disminución de dopamina, serotonina y la norepinefrina, y como todo desequilibrio de esas sustancias conlleva un mal funcionamiento del cuerpo humano. Somos unión de mente y cuerpo con unas extrañas y complejas relaciones químicas, los hechos lo demuestran día a día, sirva esta entrada para constatarlo.


LABORES

Avanzamos, y mi mente analítica ha tenido la ocurrencia de marcarme una hoja de ruta. Conozco a la cabrona y se que si no la cumplo hay muchas posibilidades de que insista en ello, es pesada y en ocasiones exasperante, pero sobre todo muy manipuladora y con buena retórica .... creo que tiene razón, y debo seguir los pasos que anoche me dictó.

Debería cerrar la herida que ha abierto el pozo sin fondo, parece una quimera y también bastante irónico que sea la más antigua y al tiempo la más sencilla de curar, sólo cuestión de tiempo y perseverancia, y una buena dosis de melapelismo, pero con coherencia, por favor. Las curvas de las que hablaba el otro día no son tan nítidas, se asemejan mucho más a dientes de sierra y sólo su suavización permite representarlas como algo contínuo; la realidad me dice que en el proceso, tanto de ascenso como de caída, habrá seismos y habrá elevaciones que no serán reales, sólo debo estar fijo en el objetivo, la parte más alta de la curva.

Decir adios, definitivamente, siempre es duro, pero es un proceso que no debo olvidar, es lo más importante (aparte de tener que haberlo hecho hace mucho), si no lo consigo entonces no habré hecho otra cosa que haber perdido, de nuevo, el tiempo, y en ello quiero volcar energia, sangre, sudor y, porqué no, lágrimas. De momento lo llevo bastante bien, o eso creo al menos, cada día que pasa duele menos el corazón ... aunque siga sin tener apetito.

Si llego a conseguir ese objetivo seré capaz de afrontar la otra parte de mi esperada y necesaria recuperación, la más dura porque implica a mi padre que ya no está conmigo, se marchó viendo como estaba malgastando el tiempo que me había concedido y se que esperaba mucho, y lo mejor, de mi. No se si creo en otra vida después de la muerte, nunca me he parado a pensarlo, pero en cierto modo espero que exista y allí esté todavía esperando a que "me ponga las pilas" .... todo esto que me toca por hacer va por ti papá, te quiero, te fuiste sin estar orgulloso de mi y todo lo que tengo que hacer lo haré con tu recuerdo.

Eres la pieza esencial de todo este rompecabezas.


LA BOTICA

De las sensaciones y experiencias vividas estos primeros días del ultimatum, tengo, necesariamente, que quedarme con dos cosas postivas, me sirve para poder seguir trabajando en ello, y es de ley que lo refleje en donde siempre ha debido estar, en mi blog y confesor.

Primero, auqnue duela, lo que he hecho es algo que debí hacer mucho tiempo atrás, es un mal necesario, y finiquita una parte de mi vida que estaba muerta y sólo era un cadaver que me negaba a enterrar, la peste de ese cuerpo en descomposición me había invadido de tal modo que ni los buitres soportaban estar a mi lado. Por tanto, aunque duela, sólo puede ser beneficioso ... a la larga.

Segundo, me enorgullece decir que hay gente a mi alrededor que en cuanto ha recibido mi llamada de socorro han estado ahí, están ahí, se preocupan y ofrecen lo que sea necesario para mi curación, y es de agradecer, siempre lo es, poder afirmar que tengo amigos. No estoy sólo en el camino, y eso hace este viaje, de momento a ninguna parte, bastante más llevadero.

Todavía es muy pronto para saber si estoy mejor o peor, este proceso no ha hecho más que comenzar, pero si voy eligiendo lo positivo que encuentro quizá pueda afirmar que vamos mejor. Me quedan muchos pasados por enterrar,muchas heridas por cicatrizar, y esos bálsamos que he encontrado me alivian el dolor de las llagas y de la persistencia de la memoria.


CURVAS

Me he dado cuenta de que necesito a volver a un esquema simple de la vida, dejar de complicarmela en conspiraciones, ensoñaciones y supuestas magias (puto día aquel en el que leí a Coelho), no haber cumplido lo que era necesario cuando era necesario ha conseguido que la bola haya crecido y esté a punto de tragarme, como un Sísifo cualquiera no he hecho otra cosa que subirla y verla caer, el eterno castigo que, paradojicamente, no me ha impuesto ningún dios, he sido yo mismo, en mi necedad y arrogancia el que me condené a ello.

Reclamo mi derecho a volver a los tiempos en que no me complicaba tanto. Y es mi obligación hacerlo, y no puedo dejar que pase mucho tiempo.

Hoy mismo he puesto el primer cimiento, de nuevo me he tragado mi orgullo y mi valentía de mentira y he confesado, y volveré a hacerlo, por postergar un duelo y darlo por resuelto sin que hubiera sido real me toca volver a vivirlo, pero bien hecho esta vez, sin prisas, hay varias fases que debo pasar, una tras otra, no solaparlas ni soslayarlas, eliminar el mal.

Vivo en estado de shock y de negación, esta será una fase rápida, y tras ella será el turno de la negación y la ira, aunque creo que ya estoy en ella; la tercera la negociación, no será con otra persona más que conmigo mismo, si quiero que cuando le llegue el momento a la depresión (el verdadero dolor) no me consuma demasiado y pueda, por fin, aceptarme, aceptarlo ... y renacer.


REDES SOCIALES

Hace un par de días dejé mi cuenta de facebook en el limbo, ni desactivada ni eliminada, porque nunca se sabe qué puede pasar y qué puedo necesitar, simplemente está ahí, sin ningún tipo de actividad y sin posibilidad de que alguien pueda interactuar con ella, conmigo; consideré que era una buena opción de calmar los ánimos y dejar de darle vueltas a la quijotera. De igual manera el twitter tampoco lo utilizo desde entonces, aunque esto me preocupa menos toda vez que su función siempre fue muy distinta, y además tengo plan B.

Pero, de nuevo, una cosa es el mundo de los sueños y otro el de la vida real, esa en la que si te cortas un dedo sangras, y ayer se hizo necesario recurrir a la vieja escuela, a la de ver a la gente e interactuar, cara a cara. No me llevó más que un minuto pedir socorro y obtenerlo, después una larga charleta que me mantuvo bien ocupado durante unas cuantas horas, conté mis problemas y el miedo que se me ha despertado y obtuve consuelo y distracción por parte de los viejos amigos, los de hace muchos años.

Es cierto que eso de las redes sociales son un buen sustitutivo en según que situaciones, pero en casos como el que me ocupa no pueden si no ser un placebo, una mentira en definitiva, nadie me ha preguntado, nadie se ha extrañado y nadie me ha entendido, por tanto creo que ha sido la mejor elección que pude hacer, un poco en caliente, pero acertada al fin y al cabo ... un pequeño paso para el hombre.

Me ha venido tan bien recurrir a los métodos tradicionales que esta noche he dormido, poco, pero algo es algo ... segundo gran paso para el hombre.

ASUNTOS PENDIENTES

Siempre me ha resultado mucho más sencillo hablar que expresar, y por extensión, en estos tiempos tan convulsos, me ha resultado mucho más fácil escribir que transmitir. No es si no ahora, tan cerca del verdadero fondo, cuando caigo en la cuenta de que simplemente he escrito chorradas con las que intentaba caerme bien, autoconvencerme de que soy un machote y estoy hecho un tempano ... nada más lejos de la realidad.

No he dado ni un solo paso, he postergado muchos asuntos que requerían de un duro y constante trabajo, autoacomodado en la supuesta magia que hace que las cosas fluyan en la dirección que gusto de imaginar, en la realidad inventada que no es otra cosa que un bonito envoltorio para un paquete horrible y un peor regalo, lleno de mugre y podredumbre; eso es lo que he hecho y eso es lo que, si quiero sobrevivir, debo deshacer.

La rabia  y la ira, por una vida malgastada, por la inmensidad de pequeñas treguas en constante progresión, o regresión, siguen ahí, bien profundas, desde hace mucho tiempo, tan arraigadas que saben defenderse, ocultarse y engañarme. Si no las combato el camino hacia la autodestrucción va a seguir, me empujan a ello, disfrazadas de autocomplacencia y del eterno sentimiento de derrota ... para ganarlas hay que cambiar algo, hay que elegir algo, hay que decidir algo.

Y la primera elección creo que la tengo bastante clara: voy a dejar mi asociación, pero antes de lo que ya tenía pensado, hoy mismo, esta misma edición.

La segunda elección, decisión, ya vendrá, no se cual puede ser, pero si se que saldrá ella sola, cuando quiera.


PUNTO Y SEGUIDO

Superado y vencido el bache del pretérito pluscuamperfecto todavía me quedaba liquidar el del pretérito anterior, contra el que tanto tiempo he estado luchando, y creo haber encontrado la salida definitiva, que conlleva un ineludible paso que me he negado a ver hasta ahora, que me he negado a dar aún sabiendo que era la única solución.

La revelación ha sido tan clara que casi podría decirse que entré en trance místico, se me soltó la lengua y saqué mucha de la mierda acumulada y que no ha sido más que lastre, otra vez la palabra maldita.

Por medio de canciones y frases sacaré el resto de la rabia, me doy un nuevo (y espero que definitivo) ultimatum, para desechar el camino andado, el camino erróneo. Es muy difícil reconocer que he estado equivocado, pero lo hago, lo afirmo, y con ello espero que, de una vez por todas y por siempre, vuelva a la senda de la normalidad.

Nuevos ritos, nuevas costumbres, con tranquilidad, tirar la basura, destruir muros, eliminar la decoración pasada de moda .... empezar a reparar las grietas de los cimientos.

Me marco como objetivo para empezar dos citas del genio Albert Einstein:

"Si buscas resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo"
"Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la fuerza nuclear: la voluntad"

Sea.


 
Estructura y cambios en el diseño: Merlin