TRES PALABRAS

Decía Charles Bukowski que "existen cosas peores que estar solo, pero a menudo lleva décadas darse cuenta y la mayoría de las veces cuando lo haces es demasiado tarde y no hay nada más horrible que un demasiado tarde", y no quisiera ser yo un aspirante a hacer sombra a la suela de los zapatos del creador del antihéroe por excelencia, Henry Chinaski, peor humano y mejor misántropo ... pero si hay algo que en un determinado contexto es horriblemente peor que un "demasiado tarde" son estas tres palabras: 

Te lo dije. 

PD: y hubo un tiempo, aunque ya no lo practico, con otras tres que hacían estremecer los cimientos de la vida: "tenemos que hablar"

No lo intentes (está ahí) ...

FÁBULA DEL SR. CREOSOTA

Fue la minúscula y deliciosa chocolatina lo que le hizo reventar.
Fin.


NO CONTÉIS CONMIGO

“Todo lo que puede ser dicho acerca del sufragio puede ser resumido en una frase: Votar significa entregar tu propio poder.

Elegir un señor, o muchos señores, sea por largo o corto plazo, significa entregar a otra persona la propia libertad.

Llamado monarca absoluto, rey constitucional o simplemente presidente, el candidato que llevamos al trono, al gobierno o al parlamento siempre será nuestro señor. Son personas que colocamos «arriba» de todas las leyes, ya que son ellas que las hacen, cabiéndoles, además, a ellos mismos la tarea de verificar si están siendo obedecidas.

Votar es una idiotez.

Es tan tonto como creer que hombres y mujeres comunes y corrientes como nosotros sean capaces, de un momento a otro, en un parpadear de ojos, adquirir todo el conocimiento y la comprensión acerca de todo. Y es exactamente eso lo que sucede. Las personas que elegimos son obligadas a legislar acerca de todo lo que pasa en la faz de la tierra; acerca de cómo una caja de fósforos debe o no ser hecha, o aún si el país debe o no guerrear; cómo mejorar la agricultura, o cuál debe ser la mejor manera para matar algunos árabes o negros. Es muy probable que se crea que la inteligencia de estas personas crezca en la misma proporción en que aumenta la variedad de los asuntos con los cuales ellas son obligadas a tratar. Sin embargo, la historia y la experiencia nos demuestran todo lo contrario.

El poder ejerce una influencia enloquecedora sobre quien lo detenta y los parlamentos sólo diseminan la infelicidad.

En sus sesiones acaba siempre prevaleciendo la voluntad de aquellos que están, moral e intelectualmente, abajo de la media.

Votar significa formar traidores, fomentar el peor tipo de deslealtad.

Ciertamente los electores creen en la honestidad de los candidatos y esto perdura mientras dura el fervor y la pasión por la disputa.

Cada día tiene su mañana. De la misma forma que las condiciones se modifican, el hombre también se modifica. Hoy su candidato hace una reverencia en su presencia; mañana lo mirará despectivamente. Aquel que vivía pidiendo votos se transforma en su señor.

¿Cómo puede un trabajador, que usted colocó en la clase dirigente, ser lo que era antes si ahora habla de igual a igual con los opresores? Note la suficiencia tan evidente con que se expresa cada uno de ellos después que visitan un importante industrial o al presidente en su corte.

La atmósfera del gobierno no es de armonía pero sí de corrupción. Si uno de nosotros fuese enviado a un lugar tan sucio no sería sorprendente que regresásemos en condiciones deplorables.

Por eso, no abandone su libertad.

¡No vote!

En vez de entregar a los otros la defensa de sus propios intereses, ¡decídase! En vez de intentar escoger mentores que guíen sus acciones futuras, ¡sea su propio conductor! Y haga eso ¡ahora! Los hombres y mujeres convencidos no esperan mucho por una oportunidad.

Colocar en los hombros de los otros la responsabilidad por sus acciones es cobardía.

¡No vote! Nuestra elección anarquismo, apoyo mutuo y autogestión”.

Élisée Reclus (1830-1905) 
“Por qué los anarquistas no votan”


INDIVIDUO vs SOCIEDAD

Llevo un tiempo dándole vueltas a la idea de que la sociedad cada vez pivota más hacia la eliminación del individuo como entidad, y lo está haciendo de una manera muy peculiar, eliminando las responsabilidades personales. Ahora todo lo que sucede siempre es culpa de terceros, y si no los hubiere, de la sociedad en conjunto. Cualquier persona, cometa el delito que sea, siempre va a tener la posibilidad de echar en cara a los extraños que en un momento determinado no quisieron o supieron tenerle en cuenta, quererle, arroparle, lo que sea, y por tanto eso le ha llevado a matar, robar, violar ... es tan simple como eso, y lleva ya mucho tiempo instaurado entre nosotros, si vemos los "informativos" de cualquier cadena de TV, cualquier diario escrito, etc ... podremos comprobarlo.

El primer paso está dado, el segundo es el de eliminar los derechos, una masa aborregada que siempre va a tener alguien a quien echar la culpa de todo se verá irremisiblemente abocada a perder la esencia de sus necesidades, fácilmente dirigidas por la voz del lider, y así dejará de sentir que tiene "derecho a", esa es la fase en la que nos vemos en estos tiempos de crisis, en el que la convocatoria de una huelga (de mujeres en este caso) para el 8 de marzo, lleva la connotación peyorativa de "política" por parte de muchos de quienes quieren combatirla, y muchos se están subiendo a ese carro sin darse cuenta de que hacerlo significa ir perdiendo poco a poco el derecho a ella, a la huelga, a la manifestación, a ser persona antes que consumidor-productor, batalla ganada.

Yo puedo estar en contra de lo que representa esa jornada, que lo estoy, efectivamente, porque no creo que se estén dando las condiciones para una lucha en división, y el movimiento feminista actual, sus líderes, están buscando más la confrontación con los hombres que una igualdad efectiva, es como si una sección quintacolumnista estuviera infiltrada para favorecer la división de la sociedad más que en la busqueda de la igualdad, necesaria y reivindicativa, pero para todos no sólo para una parte, es mi percepción de la realidad más allá de la confabulación falócrata que me quieren vender, lo siento, no.

Finalmente, si el individuo (sus derechos, sus responsabilidades) desaparece lo hacen también sus intereses, los subordina a un bien común mucho más fácilmente manejable por medios de comunicación de masas, por partidos políticos, por empresarios, por el poder, en definitiva; espero que no sea demasiado tarde. Nos hace falta dejar de mirar tanta televisión, tanto ocio y sobre información no necesaria, mirar más por la ventana y ver que el barrio se está despoblando y llenando de cemento, despertar ... y volver a luchar, juntos.



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¿Y si, después de todo este tiempo, vuelvo?


THE REAPER

¡Hey!, pst, oye, no sigas, aquí no vas a encontrar carnaza, no hace falta que pierdas tiempo con paranoias infantiles; vuelve cuando hayas madurado.

De nada.