LA BOTICA

De las sensaciones y experiencias vividas estos primeros días del ultimatum, tengo, necesariamente, que quedarme con dos cosas postivas, me sirve para poder seguir trabajando en ello, y es de ley que lo refleje en donde siempre ha debido estar, en mi blog y confesor.

Primero, auqnue duela, lo que he hecho es algo que debí hacer mucho tiempo atrás, es un mal necesario, y finiquita una parte de mi vida que estaba muerta y sólo era un cadaver que me negaba a enterrar, la peste de ese cuerpo en descomposición me había invadido de tal modo que ni los buitres soportaban estar a mi lado. Por tanto, aunque duela, sólo puede ser beneficioso ... a la larga.

Segundo, me enorgullece decir que hay gente a mi alrededor que en cuanto ha recibido mi llamada de socorro han estado ahí, están ahí, se preocupan y ofrecen lo que sea necesario para mi curación, y es de agradecer, siempre lo es, poder afirmar que tengo amigos. No estoy sólo en el camino, y eso hace este viaje, de momento a ninguna parte, bastante más llevadero.

Todavía es muy pronto para saber si estoy mejor o peor, este proceso no ha hecho más que comenzar, pero si voy eligiendo lo positivo que encuentro quizá pueda afirmar que vamos mejor. Me quedan muchos pasados por enterrar,muchas heridas por cicatrizar, y esos bálsamos que he encontrado me alivian el dolor de las llagas y de la persistencia de la memoria.


CURVAS

Me he dado cuenta de que necesito a volver a un esquema simple de la vida, dejar de complicarmela en conspiraciones, ensoñaciones y supuestas magias (puto día aquel en el que leí a Coelho), no haber cumplido lo que era necesario cuando era necesario ha conseguido que la bola haya crecido y esté a punto de tragarme, como un Sísifo cualquiera no he hecho otra cosa que subirla y verla caer, el eterno castigo que, paradojicamente, no me ha impuesto ningún dios, he sido yo mismo, en mi necedad y arrogancia el que me condené a ello.

Reclamo mi derecho a volver a los tiempos en que no me complicaba tanto. Y es mi obligación hacerlo, y no puedo dejar que pase mucho tiempo.

Hoy mismo he puesto el primer cimiento, de nuevo me he tragado mi orgullo y mi valentía de mentira y he confesado, y volveré a hacerlo, por postergar un duelo y darlo por resuelto sin que hubiera sido real me toca volver a vivirlo, pero bien hecho esta vez, sin prisas, hay varias fases que debo pasar, una tras otra, no solaparlas ni soslayarlas, eliminar el mal.

Vivo en estado de shock y de negación, esta será una fase rápida, y tras ella será el turno de la negación y la ira, aunque creo que ya estoy en ella; la tercera la negociación, no será con otra persona más que conmigo mismo, si quiero que cuando le llegue el momento a la depresión (el verdadero dolor) no me consuma demasiado y pueda, por fin, aceptarme, aceptarlo ... y renacer.


REDES SOCIALES

Hace un par de días dejé mi cuenta de facebook en el limbo, ni desactivada ni eliminada, porque nunca se sabe qué puede pasar y qué puedo necesitar, simplemente está ahí, sin ningún tipo de actividad y sin posibilidad de que alguien pueda interactuar con ella, conmigo; consideré que era una buena opción de calmar los ánimos y dejar de darle vueltas a la quijotera. De igual manera el twitter tampoco lo utilizo desde entonces, aunque esto me preocupa menos toda vez que su función siempre fue muy distinta, y además tengo plan B.

Pero, de nuevo, una cosa es el mundo de los sueños y otro el de la vida real, esa en la que si te cortas un dedo sangras, y ayer se hizo necesario recurrir a la vieja escuela, a la de ver a la gente e interactuar, cara a cara. No me llevó más que un minuto pedir socorro y obtenerlo, después una larga charleta que me mantuvo bien ocupado durante unas cuantas horas, conté mis problemas y el miedo que se me ha despertado y obtuve consuelo y distracción por parte de los viejos amigos, los de hace muchos años.

Es cierto que eso de las redes sociales son un buen sustitutivo en según que situaciones, pero en casos como el que me ocupa no pueden si no ser un placebo, una mentira en definitiva, nadie me ha preguntado, nadie se ha extrañado y nadie me ha entendido, por tanto creo que ha sido la mejor elección que pude hacer, un poco en caliente, pero acertada al fin y al cabo ... un pequeño paso para el hombre.

Me ha venido tan bien recurrir a los métodos tradicionales que esta noche he dormido, poco, pero algo es algo ... segundo gran paso para el hombre.

ASUNTOS PENDIENTES

Siempre me ha resultado mucho más sencillo hablar que expresar, y por extensión, en estos tiempos tan convulsos, me ha resultado mucho más fácil escribir que transmitir. No es si no ahora, tan cerca del verdadero fondo, cuando caigo en la cuenta de que simplemente he escrito chorradas con las que intentaba caerme bien, autoconvencerme de que soy un machote y estoy hecho un tempano ... nada más lejos de la realidad.

No he dado ni un solo paso, he postergado muchos asuntos que requerían de un duro y constante trabajo, autoacomodado en la supuesta magia que hace que las cosas fluyan en la dirección que gusto de imaginar, en la realidad inventada que no es otra cosa que un bonito envoltorio para un paquete horrible y un peor regalo, lleno de mugre y podredumbre; eso es lo que he hecho y eso es lo que, si quiero sobrevivir, debo deshacer.

La rabia  y la ira, por una vida malgastada, por la inmensidad de pequeñas treguas en constante progresión, o regresión, siguen ahí, bien profundas, desde hace mucho tiempo, tan arraigadas que saben defenderse, ocultarse y engañarme. Si no las combato el camino hacia la autodestrucción va a seguir, me empujan a ello, disfrazadas de autocomplacencia y del eterno sentimiento de derrota ... para ganarlas hay que cambiar algo, hay que elegir algo, hay que decidir algo.

Y la primera elección creo que la tengo bastante clara: voy a dejar mi asociación, pero antes de lo que ya tenía pensado, hoy mismo, esta misma edición.

La segunda elección, decisión, ya vendrá, no se cual puede ser, pero si se que saldrá ella sola, cuando quiera.


PUNTO Y SEGUIDO

Superado y vencido el bache del pretérito pluscuamperfecto todavía me quedaba liquidar el del pretérito anterior, contra el que tanto tiempo he estado luchando, y creo haber encontrado la salida definitiva, que conlleva un ineludible paso que me he negado a ver hasta ahora, que me he negado a dar aún sabiendo que era la única solución.

La revelación ha sido tan clara que casi podría decirse que entré en trance místico, se me soltó la lengua y saqué mucha de la mierda acumulada y que no ha sido más que lastre, otra vez la palabra maldita.

Por medio de canciones y frases sacaré el resto de la rabia, me doy un nuevo (y espero que definitivo) ultimatum, para desechar el camino andado, el camino erróneo. Es muy difícil reconocer que he estado equivocado, pero lo hago, lo afirmo, y con ello espero que, de una vez por todas y por siempre, vuelva a la senda de la normalidad.

Nuevos ritos, nuevas costumbres, con tranquilidad, tirar la basura, destruir muros, eliminar la decoración pasada de moda .... empezar a reparar las grietas de los cimientos.

Me marco como objetivo para empezar dos citas del genio Albert Einstein:

"Si buscas resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo"
"Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la fuerza nuclear: la voluntad"

Sea.


INSPIRACIÓN Y PARÉNTESIS

Si yo creyera en el karma, en el destino o en la justicia divina podría llegar a pensar que el reportaje del periódico del domingo, con la aparición estelar de quien más me marcó en la vida, debería ser una especie de venganza del mismo, o una llamada de atención hacia algo que todavía no consigo localizar.

Sin embargo, en la sentencia condicional ya digo que no creo en eso, al contrario, a estas alturas ya debería haber encontrado algún premio y no las continuas zanahorias que me han puesto, esos breves paréntesis de estabilidad emocional y vital que han rodeado lo que hasta hoy ha sido mi experiencia.

Hacía tiempo que esperaba que apareciera, es alguien que ha sabido vivir una vida "normal" y ese camino la iba a llevar, antes o después, a ser alguien; y aquí es donde debería pensar que está mi mayor pecado y la consecuente penitencia que, de acuerdo con los cánones, tengo que pagar. Mi perpetua negativa a seguir esos dictados de la vida pre-establecida desde el nacimiento es lo que me obliga a experimentar esta frustración constante, pero debo ser consecuente, no puedo esperar a recibir el premio mientras no esté dispuesto a jugar la partida, y eso a día de hoy, sigue vigente, la partida la marcan aquellos a quienes rechazo desde hace muchos años, las normas no me han gustado y la competitividad que me exigen no me inspira confianza, asi que, debo alejar ese sentimiento frustrante si quiero volver a sentirme genuino.

Me permito un pequeño paréntesis en la lucha, pero sólo para coger fuerzas y continuar en la brecha.