OSBORNE

Regreso del trabajo y me encuentro en mi escritorio un sobre con los resultados finales y los de la analítica de sangre y orina que me hicieron el lunes pasado y automáticamente procedo a abrirlo con los nevios lógicos y habituales de la situación.

Veamos:

- Lo primero lo esperado, me dicen que tengo que dejar de fumar ... sin más comentarios.
- Me recomiendan hacer alguna actividad física diaria para combatir el sedentarismo ... ocho horas al día de pié y recorriendo continuamente la obra con unas botas de seguridad infernales en los piés creo que salva esta parte.
- Lo más llamativo, lo del Índice de Masa Corporal, según ellos y sus datos mi peso ideal debería oscilar entre 60.8 y 75.6 kilogramos; actualmente peso entre 84 y 85, en el pasado llegué a bajar a los 77 y mis colegas decían que tenía rostro cadavérico, aparte del marcaje acentuado de las costillas, me imagino con 75 y me echo a temblar, parecería recién salido de Auschwitz y por eso mismo, me salto, también, este punto.
- El siguiente punto hace referencia a mi espalda, aparte de mi D10-D11 maltrecha, me han detectado una cifosis (desviación) y me recomiendan hacer natación ... como si no lo supiera y al tiempo no lo añorara.

Y ahora lo más interesante:

- Todo perfectamente perfecto.
- Colesterol, transaminasas, glucosa, bilirrubina, ácido úrico, creatinina .... en la media tirando a lo bajo.
- Tensión arterial 11:7, muy por debajo de los recomendados 14:9.
- Hematíes y leucocitos en la media.
- Hematocrito al 49.10% por tanto no pueden sancionarme por doping.

Vamos que estoy hecho un toro a mis 36 años.

VICISITUDES VARIAS

Mi primer fin de semana como currante en activo de los últimos casi tres años ha sido un ir y devenir de situaciones y acontecimientos que merecen la pena ser consecuentemente postulados en este blog de forma que en un futuro pueda acceder a ellos, en previsión de un fallo de los bancos de memoria.

El viernes por la tarde tuve que ir a la oficina por la tarde, y aunque temía que tuviera que "hacer algo" (he sido contratado para llevar una obra, no para realizar burocracias varias), mi temor se vió disipado al llegar porque sólo se me requería para entregarme mi copia del contrato (debidamente sellado y formalizado), preguntarme que tal la primera semana y, lo más importante, pedirme un número de cuenta donde ingresar mis devengos, de tal manera que la semana que viene ya tendré mi primer salario (no íntegro, lógicamente) en todo este tiempo, será poquito, pero al menos me permitirá llenar el tanque de mi coche sin tener que "pedir".

Y por la noche a La Tribu para el concierto de Braña, el grupo que confió en mi para colaborar en la grabación de su disco, disco que vió la luz ese mismo día ... mas algo sucedió al llegar que ha marcado el resto del fin de semana, un pinchazo en la espalda que suponía el presagio de una crisis ciática.

Efectivamente, al despertar el sábado (en condiciones resacosas, que todo hay que decirlo, pues llegué a las seis de la mañana con una gran fiesta encima), mi pierna derecha apenas respondía a las órdenes del cerebro. Anlagésicos para el dolor, calor para la inflamación y la imperiosa necesidad de anunciar mi no comparecencia en la fiesta de cumpleaños de mi buen amigo J-R.

Conforme avanzaba la tarde también tuve que declinar la invitación al concierto de Rumantela, necesitaba algo más de tiempo, otro Ibuprofeno actuó perfectamente y me posibilitó el que pudiera salir de casa e ir nuevamente a La Tribu para participar en la fiesta del segundo aniversario de dicho pub.

Muchos amigos y conocidos, mucha música aunque sin mi participación, mi maltrecho nervio ciático no me permitía hacer lo que hubiera sido lo habitual y poco después me tuve que volver a casa, doparme más y echarme a la cama a sufrir los rigores de las malas acciones laborales del pasado.

Pero ocurrió un hecho que catalogaremos como extraño, sin más, un mensaje me despertó de mi sueño cuasi-lisérgico ... el destino moviendo una ficha en el tablero de ajedrez de la vida ... no voy a pensar en estrategias ni en tácticas, haré lo que hacía en el pasado, mover alguna de las mías pensando sólo en ir a lo valiente, se dice que las puertas se abren solas cuando tienes la fuerza suficiente para atravesarlas.

Y ahora me volveré a la piltra, con más calor, los analgésicos ya no son necesarios, mañana tengo que estar al 100% de concentración.

EL PORQUÉ DE LAS COSAS

He decidido aplicar desde ahora, desde este tiempo, una política de no preguntarme razones o necesidades; creo que ya lo he dicho en anteriores entradas, simplemente quiero adaptarme a lo que venga y disfrutarlo porque si ocurre algo es porque tiene que pasar, por mucho que le de vueltas o lo medite está ahí y punto.

Es la aplicación de aquello de si el mal tiene solución porqué afligirse, si no la tiene porqué afligirse ... que ando yo muy zen jejeje.

Pero no he podido dejar de asombrarme al ver que en este tiempo tan folki que estoy disfrutando, la razón del mismo tenga que haberla encontrado, de repente, en el gran mal que antaño me desquició.

Corrían los primeros días del verano del año 2002 cuando, ante la perspectiva de tener que buscar otros planes (ya que los que tenía se vieron súbitamente destruidos), me "animaron" a acudir a una quedada de la recién descubierta Comunidad de Amigos del Folk. Éramos apenas una docena de personajes y sólo nos conocíamos por un foro que acababa de nacer.

Como decía, me animé a ir pese a que todo era gris ... y salió genial, tuve mi primer contacto con otra gente que seguía el folk y lo vivía más o menos como yo; a pesar de llevar muchos años acudiendo a conciertos y festivales nunca había entablado comunicación con quien estuviera fuera de mi círculo, que ni de coña eran folkis, simplemente les molaba el ambiente festivo que en los praus se respiraba.

Pero todo cambió a raíz de esta experiencia, acudir a los eventos dejó de ser una odisea de soledad y poco a poco, con mi nuevo nombre de batalla (ya que Merlin nació como tal por ese entonces), y mi "don de gentes", me fui haciendo un círculo de amistades, creciente, con las lógicas y normales desilusiones, pero siempre al pié del cañón, o en el jontronal :-)

Y hasta aquí llegamos, ahora me conoce mucha gente, no sólo de Cantabria, y he metido un pié en la Asociación de Festivales, por medio de otra de esas jugarretas del destino ... la historia de Merlin el folki continúa y crece.

Quien me iba a decir a mi en aquel momento que tan chungo estaba, que siete años después iba a estar donde estoy ... otra catarsis vivida y de la que sólo ahora soy consciente, y de la que debo estar agradecido a quien corresponde, aunque, paradójicamente, nunca lo sabrá hasta que el destino, de nuevo, mueva ficha.

HACER EL TONTO

El otro día dije: "me he cansado de hacer el tonto".

Hoy, en una de esas charlas que surgen en el trabajo he venido a decir lo mismo, aunque de una manera menos confidencial; y si, cuanto más lo pienso más lo se, estoy cansado de haber malgastado unos cuantos años intentando encontrar un hueco en el que sentirme a gusto y que lo único que conseguía era eso, hacer el tonto, desperdiciar un tiempo que perfectamente podía haber empleado para, simplemente, ser feliz, ser menos exigente con lo que había, evitando caer en el conformismo, porque, definitivamente, en el medio está la virtud.

Debe haber tiempo para todo: pensar, reir, llorar, para la fiesta, para el descanso, el trabajo, los amigos, para mi, para no hacer nada ... miles de posibilidades en cada momento y lugar para, sencillamente, empezar a ser feliz y dejar de hacer el tonto.

He sufrido un golpe de edad en tiempo record, la crisis del vacío existencial y la envidia a mis compañeros de viaje ha despertado una especie de reloj biológico, cuyo primer tic ha sido una bofetada de madurez en la que quiero empezar a valorar las cosas como son, sin esperar más de ellas ni criticar sus defectos, el primer tac me ha traido una cura de humildad, el segundo tic ...

No se que traerá porque acaba de empezar, y tampoco quiero saberlo hasta que llegue, una pizca de ilusión ante el futuro, como un niño esperando a que amanezca para ver los regalos que han dejado los reyes magos, asi me siento, la mezcla perfecta entre madurez e infancia.

Y todo esto por empezar a trabajar ..... jejejeje.

DÍA DOS

He venido notando, desde que empecé esta nueva etapa, que el número de visitantes del blog ha bajado drásticamente, y ha sido más palpable desde comienzos de esta semana, con el nuevo trabajo. Cualquiera pensaría que la gente viene hasta aquí buscando carnaza y las penas de un pobre hombre auto-arrastrándose por el fango, digo cualquiera, porque yo no lo pienso jejeje.

Algún motivo existirá y no quiero saberlo, cada cual es libre de elegir si quiere leerme o no, vuestro libre albedrío es sagrado para mi, vuestra elección es tan válida como la mía de seguir escribiendo.

Hoy ha llovido, ha granizado, ha soplado fuerte el viento, ha hecho mucho frío ... sigue la peste de dióxido de azufre y se le suma el arranque, esporádico, dela tronzadora de madera, que llena el ambiente de serrín y obliga a usar gafas de seguridad, que cada poco tiempo deben ser limpiadas.

Un pequeño engorro más, pero el trabajo avanza, y mi motivación continúa.

No tengo ninguna duda de que este no será el trabajo de mi vida, por su corta duración y su bajo salario, pero, desde luego, y sigo afirmándolo, es la oportunidad de mi vida, parece ser el punto de inflexión laboral que necesitaba.

Mas no quiero adelantar acontecimientos porque todos sabemos lo caprichoso y puñetero que es el destino, y simplemente me conformo con haber superado un día más la prueba a la que he sido sometido, hoy el jefe de obra me ha agradecido ciertos detalles que he tenido en tareas auxiliares, hoy me voy a la sesión del Naroba con una sonrisa aún más evidente ... y un pequeño colocón químico jejeje.

DÍA UNO

Llevo algo más de una hora y media en casa, porque la hora de salida ronda las 17:00h y la de entrada las 08:00h, lo cual me da un margen de una horita para comer. Si, señoras y señores, las cuentas salen perfectamente, 40 horas a la semana de lunes a viernes, un sueño ya cumplido. De hecho igual es aún mejor, porque me han insinuado que tendré las tardes del viernes para tocarme las bowlings, pero esto ya tendremos que confirmarlo cuando llegue dicho día.

El trabajo en si no es difícil, se trata de hacer cumplir el Plan de Seguridad a los trabajadores, por medio de la persuasión y el diálogo, si esto falla se puede recurrir a la amenaza y aún así nos quedaría el remedio de la sanción, pero a esto casi nunca se llega porque yo, al igual que ellos, soy un currante, es decir, me pagan, y por solidaridad obrera se llega a un rápido entendimiento; por otra parte, al ser la mayoría obreros cualificados no hace falta que tenga que decirles nada, saben cual es su papel en la prevención y esto mola, aunque trae la desventaja de tener que hacer algo, es decir, combatir el aburrimiento.

Para ello puedo pasar el rato aprendiendo complejos sistemas de tratamiento de aguas, transformaciones químicas del proceso de producción, técnicas de construcción o incluso entablar conversaciones más o menos trascendentales (calculen) con aquellos a los que trato de proteger.

Esta experiencia me va a gustar, me va a venir de perlas para empezar a sustituir roña en mi curriculum y me va a permitir dar mi primer paso en este apasionante mundo.

Hablando de pasos, lo peor, sin duda, es volver a acostumbrarme a estar ocho horas al día con botas de seguridad, mis pobrecitos pies hoy dan fe de ello, y por otro lado, la peste a dióxido de azufre la llevo pegada a la ropa, al paladar y a la pituitaria, supongo que al final, como cualquier torrelaveguense me acostumbraré a ello, aunque eso no quita para que hoy sea un día duro.

Y sin embargo, ¡¡mola!!.