COSILLAS PARA EL VIAJE

Quiere algún dios ancestral que mientras sale algo concreto en el plano laboral, mi curriculum continúe mejorando y mañana a esta hora andaré en unas Jornadas Técnicas sobre Equipos de Alta Protección, un más que interesante evento que tendrá lugar en la capital del Principado, lo cual implica viajar nuevamente (arturismo, recuerda que si andas por ahí estamos en contacto, gañán).

Tendré que levantarme a intempestivas horas de la mañana, viajar en autobús y sobrellevar muchas horas de charlas y sin fumar, pero considero que la inversión merece la pena, toda vez que la demanda de plazas para este evento estaba muy limitada y lo he conseguido casi a última hora, y más aún sin pertencer a ninguna empresa que es, habitualmente, el destinatario de estas cosillas.

Por tanto, estaré unos días ausente, esta vez no por ocio, aunque tampoco va a ser plan de desdeñarlo sistemáticamente, si algo se aprende en el devenir de la historia es que suele haber tiempo para todo, es cuestión de organizarse bien y mantener el criterio de las necesidades inmediatas e importantes, criterio que suele conseguirse según vas cumpliendo años.

Antes de irme, quisiera felicitar a los premiados, unos por conseguir vivir de nuevo un sueño olvidado (carpe diem MJ); otros por empezar a vivirlo, después de eternas esperas a que sonara el teléfono para recibir un "si" (celébralo L., la vida sigue el camino de tu sueño); los terceros por conseguir vencer otro concurso (vallarnismo rules!!) y a los cuartos, pero no por ello menos importantes, por traer al mundo a una belleza comparable con la mar (welcome Itsaso!!). A todos ellos mi más sentida enhorabuena.

PAREIDOLIA

Volvemos a los tiempos de la utilización de palabros psicológicos para hablar de otras cosas. Pareidolia es una de esas cosas que nos llegan de los griegos, veamos:
  • "eidolon": imagen;
  • "par": junto a.
Lo que viene a significar "imagen parecida a" y se usa para definir a esas imágenes que nos recuerdan a algo, ya sea de tipo religioso (las vírgenes que aparecen en tostadas mal hechas o en manchas de humedad), las nubes con forma de algo, etc., y digo yo que también podríamos emplearlo como definición de lo que podría hacer nuestro cerebro (psique) cuando tenemos un acontecimiento que se escapa de nuestros conocimientos pero nos vemos obligados a darle un "nombre", un "algo" que simplifique sus efectos en nuestra vida cotidiana.

Algo tan sencillo como esta espera a que ocurra algo en la que me veo abocado podría tener un efecto devastador en mi fragil psicología, pero lo reduzco por pareidolia a un simple paréntesis ante lo que vendrá, que necesariamente será algo mejor que lo que tengo, es decir, nada.

Por tanto, considero que la pareidolia es algo beneficioso para el organismo, aunque, como ciempre, en pequeñas dosis, no quiero ver aparecer a ningun papa, santo o virgen en las manchas que puedan dejar las zurraspas en las paredes del inodoro (que curioso, se trata etimológicamente de algo que no huele ...), de lo contrario se podría decir que no ando bien de la sesera ... si, cierto, tampoco es que seaun ejemplo para la comunidad pero al menos algo de criterio creo que mantengo .... ¿o no?.

Por cierto, feliz día a todos los cántabros, hoy se celebra la patrona, la Virgen de la Bienaparecida ... sin cachondeos por favor .... XDDDDDDDDDDDDD

HITYLTILY

John Lennon dijo en una ocasión, lógicamente antes de que se lo cargaran, que la vida era lo que nos iba sucediendo mientras estábamos ocupados haciendo planes, y eso fue exactamente lo que ocurrió ayer, porque el plan era acercarme hasta Orejo para ver, entre otros, a The Klezmatics, pero la vida nos trajo una avalancha de lluvia que obligó a suspender todos los conciertos.

Es cierto que las ganas de la gente de disfrutar con la música no se acabaron por "cuatro gotas" y muchos fuimos los que nos acercamos hasta La Tribu, aprovechando su cercanía, pero muchos, muchos, muchos, convirtiendo aquel normalmente tranquilo lugar en una multitud de personajes de diversa índole. El resultado fue una sensación de agobio que pudo a las ganas de diversión y me largué cual buey en estampida.

Este pequeño acontecimiento, unido a otros muchos recientes, igualmente pequeños, están convirtiendo mi últimamente tranquila existencia en una especie de olla a presión cuya válvula de escape se encuentra estropeada, y siento que en cualquier momento voy a estallar, arrasando lo que encuentre por el camino.

Lo noto, por ejemplo, en la gran cantidad de tabaco que fumo a diario desde hace una semana, casi dos paquetes, algo que jamás me había sucedido, lo siento en mis pocas ganas de bromear lo cual es uno de los síntomas más graves pues siempre utilizo el humor como método de flexibilización de los problemas (propios y ajenos), si no soy capaz de suavizarlos entonces van creciendo como una avalancha primaveral de los Pirineos y ya sabemos lo que ocurre cuando este evento tiene lugar ... caos y destrucción.

Podría (is) pensar que estoy dramatizando en exceso, pero es que me conozco y esta sensación (cíclica, por otra parte) suele ser el preámbulo de tiempos duros. Ciertamente estas etapas de decaimiento no me suelen durar mucho, pero en esta ocasión ni siquiera quiero que aparezca porque no quiero que nadie se vez afectado por lo que pueda pasar, quizá escribir sobre mi pequeña gran olla a preión me sirva como la necesaria e imprescindible válvula que se estropeo en algún momento.

Quizá, quién sabe ....

Hoy vuelvo a Orejo, previo nuevo paso por La Tribu para la anunciada sesión, veremos que ocurre ...

DES-ESPERA

Con el estoicismo y la resignación propias de quien, en más de una ocasión, se ha visto abocado a "esperar a ver que pasa", voy buscando maneras de sobrellevar (de nuevo) este paréntesis. De momento ya he encontrado un cometido, mejor dicho, he recuperado una obsesión, la de tener un nuevo ordenador fabricado con piezas de otros.

Me traje de Gijón un "muerto" conmigo, y ahora, cual Dr. Frankenstein voy uniendo piezas de aquí y de allá para luego, como la chispa de la vida, esperar a ver si la corriente fluye por él y el monstruo despierta .... ¡¡está vivo!!, eso es lo que me gustaría gritar, pero, de momento, es otra espera.

Si este experimento (gaseoso) sale adelante, son muchas las cosas que quiero tener "ordenadas" en un mismo sitio y no en un sinfín de discos duros extraibles de baja capacidad y, con mi viejecillo pc (cariñosamente conocido como la patata), quitarme de encima la pesadez de mi hermana que quiere tener un ordenador secundario para emulear (según ella es para que mi padre pueda trastear, pero digo yo que eso puedo hacerlo, igualmente, con el portatil que supuestamente compartimos ...).

También tengo la ilusión de encontrar un nuevo trabajo, pero eso, amigos míos, en estos tiempos de crisis, seme antoja la tarea más difícil de todas, mas que nunca puedan decir que no me moví, que esperé sentadito en mi alcoba y trono, recorro diariamente cuantos portales de trabajo tengo a mi alcance, locales y foráneos, me apunto a cuanto pueda adaptarse a mi (nuevo) perfil profesional ... y sigo esperando.

Menos mal que hay algo para lo cual la espera ha finalizado, hoy me voy a Orejo, pero este año no podremos disfrutar del albergue de las tres últimas ediciones, asi que se impone la moderación pues además de esto hace bastante frío y no me apetece quedarme frito en el coche, me vuelvo a mi camita calentita y cómoda; eso al menos hoy, porque mañana a las 19:00 hay nueva cita sesionera en La Tribu y quiero estar descansado para darlo todo ... aunque no acabo de fiarme de las intenciones de lo que se supone será el resto de músicos, no se, hay un pálpito en mi interior que me dice que será de las últimas sesiones que organice, ojalá me equivoque.

Quizá lo que mejor lleve en toda esta (tensa) espera es que, esta vez, no estoy solo ... GRACIAS

POCIÓN MÁGICA

Hace un ratillo he vuelto de la consulta del médico, tenía cita pedida desde hace unos casi cuatro meses y no ha sido hasta hoy cuando por fin me han atendido, y luego me venderán que las listas de espera se han reducido, menos mal que no era urgente. Lo más divertido del caso es que fue hace un par de semanas (27 de agosto) cuando me llamaron para preguntarme si la reclamación que efectué en su día (27 de mayo) seguía p'alante .... me planteé poner una queja sobre la queja, pero ¡que demonios!, visto para lo que había servido la primera poco iba a ganar haciendo otra, asi que la anulé y nada, a esperar hasta hoy.

El porqué de acudir al médico es algo que, ciertamente, no viene al caso, y la consulta en si no ha traido muchas luces sobre la solución del problemilla, me han dado dos opciones y he decidido quedarme con la menos traumática y asi conservar mi cuerpo tal y como está ahora.

Pero algo ha habido en la conversación mantenida con el doctor que creo que ha disparado las alarmas de alerta y de reacción, algo se ha encendido en alguna recóndita e ignota parte de mi Sistema Nervioso. La conversación no debe trascender más allá del secreto médico-paciente, pero se podría resumir en que es el cerebro quien dirige todas las partes del cuerpo y no al revés.

Hace muchos años, allá en mi tierna adolescencia recién comenzada, tuve un brote de hipocondria que me llevaba a estar enfermo (imaginario) de cualquier cosa que pudiera imaginarse, mis visitas al médico de cabecera eran contínuas y hasta que él se cansó de mi y me dijo, sin tapujos, que si volvía a verme por alguna paranoia me soltaba dos ostias ... leido asi suena bastante cruel, pero después me lo argumentó de manera docta y tranquilizadora, el secreto estaba en que era el cerebro el que me decía chorradas y yo debía educarlo para que no se viera enfermo.

Lo conseguí y dejé de ser ese temeroso hipocondríaco y por otra parte me libré de ese par de ostias prometidas porque mi siguiente visita, tiempo después fue para empezar el tratamiento de mi alergia, real y efectiva, que me puteaba todas las primaveras.

Y precisamente este acontecimiento, el de la alergia, también lo vencí usando el cerebro. Fueron dieciseis años de vacunas, hasta que me cansé de los pinchazos semanales de alérgenos, me dije que estaba hasta las pelotas de ser un débil para con el polen y automáticamente abandoné todo tratamiento (supongo que mi doctora alergóloga estará preguntándose qué habrá sido de mi ...) sólo conservo mi spray nasal que uso cuando la cosa se pone malita de verdad, como este año en la obra de la fábrica, pero poco más.

De nuevo la mente venció a lo físico ... y ahora, gracias a este doctor, recuerdo que debo seguir haciéndolo, hay algo en mi cabeza que me impide funcionar como quisiera, de hecho ya me lo han dicho pero como que no acababa de creérmelo y necesitaba la opinión de un agente externo; ahora ya la tengo y sólo tengo que ponerme manos a la obra, el resultado satisfactorio sólo puede depender de mi, sobre todo sabiendo que la otra opción resultaría mucho menos "agradable".

Bien, solucionado uno de los puntos de disconformidad actual me empiezo a plantear el siguiente: el trabajo ...

SEÑALES

Hola de nuevo, querido Autodiván:

Han sido muchos los días en que te he tenido (conscientemente) olvidado, y es que dentro de mis vacaciones necesitaba al tiempo un descanso de las obligaciones que tengo contigo, seguro que sabes perdonármelo pues eres consciente del tiempo que, a veces, me demandas; tiempo que gustosamente te ofrezco pero en justa contrapartida he querido tenerlo libre. Ahora se acabó ese descanso y aquí estamos de nuevo, comienza un nuevo curso en el que tendremos que darlo todo una vez más, con nuevas sensaciones y experiencias ... la vida continúa.

Han sido días de señales y conocimientos, han sido días de empirismo y como toda ciencia basada en este método se obtienen unas refutaciones, unas comprobaciones ... se valida la hipótesis: los experimentos mejor hacerlos con gaseosa que como mal mayor sólo tienes que preocuparte de un ataque de aerofagia.

Y también han sido días de apertura de frentes laborales, son varias las alternativas en el horizonte, varios los curriculums enviados y varias las esperas empezadas. Sabía que esta parte iba a ser mucho más dura, la espera siempre lo es, sólo quiero que el ánimo no me falle y sobre todo que la paciencia en casa no llegue a estallar. El tiempo, una vez más, será a la vez mi mejor aliado y mi mayor enemigo, debo actuar como aquel guerrero de la luz que sabe esperar su momento, cuando hay que atacar y cuando hay que descansar, racionalizar las fuerzas, si no lo hago así corro el riesgo de volver al punto de partida del que salí hace unos meses y al que tanto me costó llegar.

Pero, permíteme, que deje los argumentos depresivos por el momento, puede que los necesite a corto plazo y no quisiera malgastarlos ahora, han sido días de descanso y deshinibición (con momentos frustrantes, ciertamente, pero que conviene empezar a olvidarlos), ha habido mucho desmadre y como muestra este botón por la zona de Laviana:

Photobucket
------------------------------(c) 2008 by Pipiri

Y como no quiero agobiarte el primer día lo voy a dejar por ahora, ya tendremos ocasión de seguir en contacto, por mi parte con la acostumbrada y casi olvidada asiduidad del pasado reciente. Pero no quiero irme sin antes dejar esta frase que aunque muy conocida no deja de ser una realidad imperturbable:
¿Qué es la vida?, un frenesí. ¿Qué es la vida?, una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.
Pedro Calderón de la Barca
Dramaturgo y poeta español.
Un abrazo y hasta la próxima, mi querido Autodiván.