EXTROSPECTIVA 22

 A punto de mandar a tomar por culo el año de 2022 no puedo dejar de hacerlo sin destacar dos hechos que, cada cual a su manera, han marcado esta vuelta alrededor del sol, muy distintos entre si, en apariencia, y a la vez tan unidos en su dramatismo que deben ir de la mano.

El primero el fin del trayecto para mi viejo FolkIbiza, más de veinte años mano a mano y cientos de miles de kilómetros, de punta a punta de España, festivales, noches de juerga y manta y hasta algún que otro escarceo lúbrico-amoroso, que descanses en el desguace viejo amigo:


El segundo hecho fue otro final de viaje, el de mi querido primo Germán, el benjamín, el que quiso hacer aviones de papel que volaran alto, muy alto. Descansa primo quien sabe si nos volveremos a encontrar, pero si así fuera que suenen los LTE y sus espíritus reunidos.


Adiós 2022, año del reinicio, espero que el que viene detrás tuyo no deje un sabor de boca tan agridulce en su despedida, dentro de 365 días.


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